miércoles, 30 de noviembre de 2016

CHOPITEA VILLA MARÍA AMELIA (1900 - 1951)

Dr. Antonio Dubravcic Luksic
Acad. Academia Boliviana de Historia de la Medicina Capitulo Sucre

Evocamos la figura de una mujer extraordinaria, rescatada con aire singular para una época en la que la mujer boliviana estuvo recluida al servicio de una sociedad patriarcal.  Sin embargo, bajo esas coordenadas de opresión, surgió la figura de María Amelia Chopitea; acaso sea uno de los primeros antecedentes en el país de una mujer en realizar estudios universitarios.

El valor de este trabajo no sólo está en rescatar a la primera médica del olvido, sino también en considerar su ejemplo como un caso para la reflexión sobre la problemática de la condición de la mujer en nuestros días. Es la primera mujer médica,  en Bolivia culmino   sus estudios universitarios. Desarrolló una intensa actividad profesional en defensa de la infancia.
Nació en la localidad de Colquechaca, Departamento de Potosí-Bolivia, el 20 de marzo de 1900.
Sus padres fueron Don Adolfo Chopitea y la Sra. Amelia Villa.
Realizó sus estudios pre universitario en la Ciudad de Sucre, culminando su bachillerato como una alumna aventajada.
Como   una expresión de gratitud a sus mentores durante sus años de estudio, la Dra. Chopitea hizo mención a la presencia de la misión Belga, que en las primeras décadas del siglo XX, llegó a Sucre para organizar y orientar la educación media, ésta misión estuvo integrada por los profesores George Rouma y M. Thirion, a quienes menciona como los que trajeron la "soñada liberación de la mujer, considerada como la propiedad o un ser inferior sujeto a severa tutela. Rompiendo prejuicios arraigados, creencias religiosas mal comprendidas". La Dra.  Chopitea, mencionó con vehemencia la labor de la notable pedagoga belga Julia Degand, en cuya obra dice: "que venciendo vallas, ante las que un espíritu débil, se hubiera rendido, obtuvo el bachillerato para sus alumnas".
En 1919, inició sus estudios universitarios en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca,   reconoció emocionada la cordial acogida del Decano y de los docentes, que recibieron cordialmente a su primera alumna, con frases halagadoras que le sirvieron de estímulo.
Durante el transcurso de sus estudios universitarios, fue designada Practicante en el Hospital Santa Bárbara de Sucre.
Al finalizar los estudios universitarios, discutió su tesis titulada “Causas de la mortalidad infantil".  Con lo cual obtuvo el título de "Doctora en Medicina y Cirugía". Comenzó por referirse a la extraordinaria frecuencia de la mortalidad en el medio, con todas las falencias propias del   atraso de las comunidades nacionales.
El referido documento, impreso con todas las exigencias de referencias que en esa época requerían, la culminación de los estudios facultativos, consta de cincuenta y nueve páginas.
Presentó un enfoque estadístico sobre la natalidad y mortalidad infantil de los años 1920 a 1925, donde demostró que por cada cien niños morían 39%.  En el transcurso de un año habían nacido 870 y fallecieron 490.
Finalizó su tesis expresando su reconocimiento a los docentes que le prodigaron su aliento y entusiasmo, los Dres.  Leónidas Tardío, Domingo Guzmán, Jaime Mendoza, Walter Villafani, tuvo palabras de gratitud para su padrino el Dr. Nicolás   Ortiz Antelo.  Que sin el apoyo de estos galenos, no hubiera logrado titularse de médica, en un medio en que por primera vez se enfrenta una mujer,
El 25 de junio de 1926 prestó su Juramento de Ley para optar su título profesional.
El Congreso Nacional en el mes de septiembre de 1926, promulgó una Ley, para enviar a la Dra. Chopitea para realizar cursos de perfeccionamiento en París se dedicó con ahínco a sus estudios, fue alumna de los grandes maestros: Couvalaire, Brideau, Faure, Marfán, obtuvo diplomas de excelencia en los hospitales: Maternidad Baudeloque, Tarnier, Efants Malades y muchos otros. Recibió los títulos de especialista en Ginecología, Obstetricia y Pediatría.

Durante tu permanencia en París, se realizó el Primer Congreso Mundial, de Médicas, con representación de todos los países, La Dra. Chopitea representó a Bolivia, siendo además la única mujer de Sud América.

A su retorno al país su actividad profesional se desarrolló en la ciudad de Oruro, donde llevó a cabo una significativa acción social: promoviendo la construcción del Pabellón Infantil en el Hospital de Oruro. Fue médica ad honorem de varias instituciones sociales del Asilo de Ancianos, del Asilo “Carlos Villegas”, del Asilo Huérfanos de Guerra. Ayudo a las familias de los soldados durante la Guerra del Chaco. Promovió la construcción de un pabellón infantil en el Hospital de Oruro. Durante su breve permanecía en la ciudad de Sucre, fue designada Profesora de Higiene en el Liceo María Josefa Mujia

Profesora de Puericultura en la escuela profesional “Adolfo Ballivián”.
La Dra. Chipotea perteneció a diferentes instituciones científicas: Miembro de la Asociación Internacional de Médicos con sede en Londres. Presidenta de la Cruz Roja en Oruro, Presidenta del Club de Leones en Oruro (1930-1935), Socia de número de la Asociación de Mujeres Universitarias y Profesionales en París. En Oruro, presidió la Legión Popular América de carácter cívico. En general fue una pionera del reconocimiento de los derechos civiles y políticos de la mujer

La Dra. María Amelia Chopitea Villa falleció relativamente joven, a la edad de 51 años. La segunda Mujer Médica de Bolivia fue su hermana Elia Chopitea Villa.

BIBLIOGRAFIA

1)      CHOPITEA AMELIA, Quién es quién en Bolivia, pagina 74; Editorial Quién es quién en Bolivia 1942
2)      ALVARADO J. Ma. “Breve semblanza de la primera médica en Bolivia” Arch. Bol. De la historia de la Medicina Vol. 4 Nº 2, diciembre 1998
3)      DUBRAVCIC LUKSIC ANTONIO “Chopitea Villa María Amelia”  Rev Inst.Med “Sucre” LXXV: 134-135 (137-138) 2009 – 2010
4)      DUBRAVCIC LUKSIC ANTONIO “Chopitea Villa María Amelia” Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano (DBMH 2. Bolivia) 2.15 Edición de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela Editorial Ateproca, Caracas-Venezuela febrero 2007
5)      CHOPITEA VILLA AMELIA  https://es.wikipedia.org/wiki/Amelia_Villa
6)      CHOPITEA VILLA AMELIA   Quién es quién en Bolivia (Who is Who in Bolivia). University of California (2010). p. 74. 
7)      BARNADAS JOSEP;  Quien es quien en Bolivia,” Diccionario Histórico de Bolivia” T 1 pág. 526; Editorial “Tupac Katari” Sucre 2002

**************************


TORRALLI CAUCHOIN CHARLES AUGUSTE (1790 – 1840)

Acad. Academia Boliviana de Historia de la Medicina Capitulo Sucre

Cirujano del Ejército del Libertador Simón Bolívar. Fundador de la Facultad de Medicina de Sucre

Nació en Francia el 4 de noviembre de 1790, Sus padres Don Antonio Venancio Torralli y la Sra. María Magdalena Cauchoin
 Estudio medicina y se graduó como Médico Cirujano en la Facultad de Medicina de Montpellier. Llegó a América del Sud, en la ciudad de Arequipa pronunció un discurso en favor de la libertad de América al inaugurar el Protomedicato de la República Sud Peruana.

Se alistó en el Ejército del Libertador en su calidad de Cirujano Mayor, arribo a la ciudad de Sucre el mes de abril de 1828,  cuando se produjo el atentado contra el General Sucre (Presidente de Bolivia) en el Cuartel San Francisco el día 18 de abril de 1828, donde resultó herido en un brazo, le correspondió a Torralli realizar la primera curación al Héroe de Ayacucho, en vista de que el Dr. Miguel Antonio Luna, médico personal del General, tuvo que ocultarse por temor a las represalias de los revolucionarios.

Los cirujanos  Torralli y Carpio, en la primera semana, después del atentado al  Mariscal Sucre, realizaron una delicada intervención quirúrgica, extrayéndole diez astillas del hueso (esquirlas) de diferente tamaño, mejorando el estado del paciente en forma notable, lo que le permitió al Mariscal Sucre viajar a la propiedad de Ñuccho  para su convalecía

Torralli, durante muchos años, desempeñó el cargo de cirujano del hospital "Santa Bárbara", luego fue designado Director. En el ejercicio de esas funciones aplicó una serie de reformas, sobre la forma de curar las heridas, se dedicó íntegramente a la reconstrucción del hospital transformando las covachas sucias y malolientes en amplias salas con buena ventilación. Hizo construir la tercera sala del primer claustro, mediante aportes privados.

A principios de 1833, el Hospital Santa Bárbara presentó una ruina inminente, razón por la cual se dispuso cerrarlo por el lapso de un año para proceder a la reparación, habiendo los vecinos creado una suscripción voluntaria con el objeto de trasladar a otro sitio a los enfermos. Torrally en su calidad de Director del hospital no permitió que los pacientes saliesen del establecimiento, acometió la obra de la reconstrucción del edificio.

El Ministro del Interior Don Mariano Enrique Calvo (1834), con motivo de una visita a ese hospital manifestó: "que las reformas que se han realizado en el hospital Santa Bárbara en su mayor parte se deben a la actividad infatigable y ardiente celo que el Dr. Torralli ha consagrado a esta obra benéfica".
Fue nombrado Catedrático de Medicina, cuando esta funcionó en los ambientes del actual Colegio Junín

Según Valentín Abecia, Torralli es considerado el fundador de la Facultad de Medicina, por haber tenido ideas más avanzadas en su época y sobre todo porque ha educado a varios discípulos, entre los que se contaba el Dr. Manuel A. Cuellar.

Torralli concurrió a la Guerra de la Confederación Perú-boliviana, el General Andrés de Santa Cruz le confirió el grado de Coronel, en reconocimiento a su dedicación y esmero en la atención de los heridos
Finalizada la Campaña de la Confederación el Dr. Torralli retornó a la ciudad de Sucre, lamentablemente no todo fue color de rosas para el Dr. Torralli, fue acusado de estupro y mala práctica en la atención de la enfermedad, aborto y muerte de la paciente Sra. Crescencia Fortún. En el manifiesto de defensa, publicado en 1835 Torralli insertó el Auto del Protomedicato General firmado por el Dr. José Passamann, en el que fue sobreseído por la inexistencia del cuerpo del delito y porque el Prof. de Farmacia Francisco del Villar declaró que las recetas expedidas por Torralli eran incapaces de provocar el aborto.
En 1833 trabo amistad con Alcides Orbigny, a quien acompaño en su viaje a Potosí

El Dr. Torralli contrajo matrimonio en fecha 2 de febrero de 1830 en la Iglesia de Santo Domingo (Sucre) con la Srta. Teresa Fontennelle, viuda de P.H. Bataille

El Dr. Augusto Torralli falleció a la edad de 50 años en 1840. Una calle en Sucre lleva su nombre

En el acto de Inauguración del edificio del Instituto Médico "Sucre (3 febrero 1896) los directivos y socios de esta institución determinaron rendir un homenaje colocando el retrato del Dr. Torralli en el Salón de Actos, para señalar a las generaciones venideras al hombre de ciencia y al filántropo distinguido. Ese retrato hoy en día se conserva en un sitio preferencial en el "Salón de Presidentes" del Instituto Médico Sucre


BIBLIOGRAFIA
1) Sánchez P.J. "Contribución a la historia de la medicina boliviana" Arch.Bol de
Med N° 34; 115; 1988
2) Abecia V. "Algunos datos sobre la medicina y su ejercicio en Bolivia" Sucre 1906: 49
3) St Loup E. Historia de la Medicina  OPS/OMS La Paz 1991
4) Dubravcic L.A.; “Torralli Charles Auguste” Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano (DBMH) 2-68 Bolivia, Academia Nacional de Medicina de Venezuela; Editorial Ateproca junio 2007 
5) Barnadas Josep M. “Torralli Charles Auguste” Diccionario Histórico de Bolivia T II; pág. 1017 Imprenta Tupac Katari Sucre 2002
6) Dubravcic L.A., “Torralli Charlas Auguste” Revista del Instituto Médico Sucre Volumen LXX Febrero-Marzo 2005 Nº 125 Imprenta Tupac Katari Sucre 2005
7)  Balcázar Juan Manuel; Historia de la Medicina en Bolivia “Carlos Augusto Torraly” pág. 705; ediciones Juventud La Paz, 1956.
8) Calvo Vera Alfredo “El motín del 18 de abril contra el Mariscal de Ayacucho” Rev. Inst.Med “Sucre” XLI: 109- 1996
9) Dubravcic L.A. “Historia del hospital Santa Bárbara” 

http://www.portalsucre.8m.net/ListaMedicos/biografia2.htm

lunes, 14 de noviembre de 2016

HISTORIA DE LA MEDICINA BOLIVIANA ÉPOCA COLONIAL - REAL AUDIENCIA DE CHARCAS

Antonio Dubravcic Luksic
 (Sucre, Bolivia)


La ciudad de Sucre fue fundada sobre una población indígena precolombina situada en el valle formado por los cerros Sica-Sica y Churuquella. La fundación data de 1538, se   menciona a Don Pedro de Anzures, Marqués de Campo Redondo como fundador de dicha ciudad.  (Plano de Sucre: Ildelfonso Lujan 1779) (1)


La Real Audiencia de Charcas fue creada por el rey Felipe II de España
el 4 de septiembre de 1559 como parte del Virreinato del Perú, y regulada por reales cédulas de 29 de agosto de 1563, del 1 de octubre de 1566 y 2 de mayo de 1573 (1)

LA MEDICINA INDÍGENA
Cuando los españoles llegaron a tierras americanas, pudieron comprobar que los indígenas no desconocían el arte de curar. Guiados por el instinto de conservación, los aborígenes aplicaban las propiedades curativas de las hierbas, las plantas y hasta las vísceras de ciertos animales, para mitigar los dolores. Con procedimientos primitivos —en que buscaban la colaboración de la brujería y el fetichismo— aplicaban remedio a enfermedades desconocidas por los europeos, como las fiebres tropicales, la disentería y el paludismo. En caso de infecciones o mordeduras de animales ponzoñosos, acercaban la herida al fuego" hasta que ya no podían soportar el calor".
En el Imperio Incaico se realizaron difíciles intervenciones como la trepanación craneana, demostrada en los hallazgos arqueológicos, el arte de curar entre los indígenas fue siempre muy útil a curanderos, exorcistas y hechiceros. La superstición del aborigen le permitió creer en la existencia de espíritus maléficos causantes de las enfermedades.
Desde el punto de vista científico, no puede dudarse que los médicos españoles encontraron en el Nuevo Mundo sencillas y útiles nociones empíricas, surgidas de hombres que vivían en contacto directo con la naturaleza. El hecho es indiscutible —escribió el historiador Furlong— y el encuentro de la medicina europea con la americana no fue un choque sino un abrazo. Ninguna de las dos repudió a la otra, antes se complementaron espléndidamente.
El aporte de la medicina indígena se reflejó en los siguientes progresos científicos:
a) Enriquecimiento de la farmacopea con nuevas drogas, como la jalapa, la quina, la coca, el bálsamo, la zarzaparrilla, etcétera.
b) Se imprimieron en España —más tarde en América— textos sobre el empleo de esos medicamentos.
c) Fueron enviadas expediciones científicas a las nuevas tierras, la primera de ellas a cargo de un Protomédico General de Indias
 En la época precolombina, los incas y los aymaras, contaban con medios terapéuticos rudimentarios, pero efectivos para su tiempo, que con el correr de los años siguen  siendo utilizados, inclusive en nuestros días está reviviendo la  costumbre de  emplear muchas plantas medicinales con buenos resultados como preconiza la medicina kallahuaya.(10)
En el Ckollansuyo, habitaron los “Charcas”, que estuvieron constituidos por los “quillacas”,”sipe-sipes”, “cundu-cundus” “yamparas” y otros grupos, habitantes de las punas y de los valles templados.
Los charcas integraron la nación aymara que por sucesivas invasiones de los incas, adoptaron gran parte de sus costumbres y su idioma, de tal manera que el quechua hablado en Chuquisaca tiene un gran porcentaje de términos de aquella lengua, así tenemos el ejemplo de “Pampa Yampara” que es de origen aymara (9).
Para el quechua, el origen de muchas enfermedades constituye un misterio, para diagnosticarlas y curarlas se recurría simultáneamente a explicaciones y remedios de tipo cósmico ancestral, incluyendo una rica tradición en el manejo de la farmacopea andina.
 
LOS KALLAWAYAS, alcanzaron su apogeo en las prácticas médicas, es posible que existieron como un grupo especializado mucho antes, la primera referencia que se tiene corresponde al siglo XVIII, en los escritos de Guamán Poma los menciona  diciendo: “llevaban resinas aromáticas, incienso, quinina, yerbas medicinales, recorrían todo el territorio  del virreinato, restituyendo la salud con la juiciosa aplicación de mezclas de yerbas y virtudes específicas a diversas enfermedades” (6)
 Cada kallawaya conocía entre 300 a 350 especies vegetales diferentes, la división entre plantas calidas y frescas, las primeras se utilizaron para sacar el calor, tratar la fiebre, provocar sudores, curar las insolaciones; las segundas se utilizaron  para tratar las fiebres menores, debilidades, anemias, enfriamientos musculares etc. Su utilización simultáneamente en las prácticas médicas mágicas y rituales  tanto por los quechuas como por los aymaras (5)
A finales  del siglo XVIII circularon en Charcas libros manuscritos que describían las propiedades curativas de las plantas y animales, en 1769 se escribió un manuscrito que recopiló diversos conocimientos de la medicina indígena, escrito por el médico Martín Melgar, dicho manuscrito  fue publicado en 1943 por Don Gunnar  Mendoza, Director del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (6)

LA COCA (CCOCA O KUKA)  es utilizada desde la  mas remota antigüedad, ¿Cuándo se la descubrió?, es una interrogante que ha quedado en el misterio. Una leyenda hace coincidir la aparición de la coca con las alteraciones geológicas que se produjeron en  el macizo andino del continente. Khuno, el señor de la tempestad, del rayo y del trueno, se volvió celoso y egoísta por el poder que ostentaban los auquis (consejeros ancianos) y los jilakatas (jefes o capataces) para disponer la quema de los bosques, ello desato la furia de Khumo que envió a la tierra rayos truenos, relámpagos, tormentas con lluvias y granizo, asolando los sembradíos. Los pobladores sobrevivientes deambularon en busca de alimentos, encontraron el arbusto de la coca, provistos de ese hallazgo pudieron sobre llevar  sus necesidades, a esa planta le pusieron el nombre de kukka, le atribuyeron diferentes cualidades  sagradas, por esa razón su consumo en principio fue solo autorizado en los rituales religiosos y grandes  festividades, era de tanta estimación la hoja, que solo la conocían  los reyes y nobles… a los plebeyos les era prohibido su uso sin licencia del Inca (3.8)
 Ramas de coca ceñían la frente de los héroes, adornaban sus altares, los adivinos usaban las hojas de coca para pronosticar la ventura o la desgracia, a decir de Gracilazo de la Vega “echavan la yerba llamada cuca, como diziendo que la ofrescian  a la Pachamama lo mas preciado que llevaban”(6.7).
 
Los conocimientos empíricos sobre la utilización de yerbas y demás menjurjes, fueron el fruto de una largísima  práctica, con éxitos y desengaños, que a través del tiempo pasaron a integrar el acervo de la sabiduría de los hechiceros y curanderos. (6
)
Louis Girault,(8) ciudadano francés, que falleció en La Paz, publico un libro intitulado “Guerisseurs Iterants des Andes”, en esas observaciones Girault, se refiere al uso sistemático de una farmacopea vegetal, constituye una de las colecciones de plantas más grande del mundo, relacionada  con los principios activos de las plantas, la constatación del uso de aproximadamente de 980 especies botánicas, el conocimiento de los efectos farmacológicos, así como la clasificación, los métodos de recolección y el uso del nombre de las plantas tanto en quechua (khesbwa) y aymara, implica una larga traición de empirismo médico que emergió en el devenir de la Colonia en el siglo XVII, como una necesidad para llenar un vacío.

EL ALCOHOL,- Los habitantes del continente americano, utilizaban una variedad de bebidas alcohólicas, entre ellas la mas conocida la chicha en base a la fermentación de la harina de maiz. El Padre Acosta manifiesta “No les sirve a los indios el maíz solo de pan sino también de vino, porque de él hacen sus bebidas, con que se embriagan. El vino de maíz en el Perú  se llama azúa, en el Alto Perú akha”. En las tumbas antiguas (chullpas) no faltan los vasos de arcilla con huellas de chicha y las mazorcas de maiz junto a las hojas de coca para alimentar al difunto en la otra vida (2.8)

LA ANESTESIA no era desconocida, un procedimiento práctico fue la alcoholización, muchas operaciones fueron realizadas bajo el efecto del alcohol: perforaciones de las orejas, amputaciones, trepanaciones del cráneo etc. Practicaban las sangrías, el objeto no fue precisamente eliminar la sangre, sino el dolor y otros fenómenos locales. Utilizaban diferentes instrumentos: espinas, huesos, dientes, el más utilizado fue la lanceta o punta de pedernal. Una de las indicaciones corrientes de las sangrías era las cefaleas. En casos de congestión visible de la cara o del alcoholismo agudo, la indicación era la sangría urgente. Las heridas fueron suturadas con cabello humano o fibras vegetales, mediante agujas de madera o hueso (14)

LAS TREPANACIONES 
Se remontan a los primeros periodos de la cultura y civilización de Tiwanaku, establecida en los territorios que actualmente ocupan parte de Bolivia y del Perú. Por todos los datos obtenidos estamos convencidos que esta práctica se llevó a cabo en vida de los sujetos, por la presencia de signos de regeneración ósea que se perciben examinando los bordes de las craneotomías, pudiéndose apreciar la sustitución de los alvéolos de la capa esponjosa del diploe por el tejido compacto, lo que demuestra en forma contundente un proceso de osificación. Esto nos prueba que las trepanaciones fueron seguidas de una sobrevida más o menos prolongada (5)


Protomedicato
Fueron pocos los médicos que llegaron con los conquistadores y con conocimientos reducidos  se menciona   a los maestros Alonso y Diego (cuyos apellidos no se han conservado) médico el primero y cirujano el segundo, que acompañaron a Cristóbal Colon en el  descubrimiento del Nuevo Mundo.
En su recorrido por el continente americano, los conquistadores dejaron tras de sí muchos soldados muertos, ya sea por las enfermedades, por los accidentes, por las heridas o por los envenenamientos provocados en la lucha contra los indígenas. Para solucionar esos problemas los Reyes Católicos redactaron una reglamentación "Para los servicios sanitarios y en Medicina de Campo". Promulgaron las llamadas “Leyes de Indias”, el 11 de enero de 1570.
 En fecha 4 de octubre de 1782 la Audiencia de Charcas presentó  un alegato solicitando que el protomedicato se  instale en Charcas, sede de la Universidad, cuyas partes más importantes del mismo indican:”… En esta ciudad, que entre las del distrito es una de  las mas civilizadas, apenas tiene un médico de profesión, asalariado, pero fuera de él parece existen otros ocultos… Siendo como es muy profusa la población y existencia de médicos útiles, conceptúa este aspecto que el método  mas facil y adecuado para conseguirlos es fixar y establecer el protomedicato en esta ciudad.(14)
Establecida la República, el Presidente Mariscal Andrés de Santa Cruz en 1833 emitió la Ley del 31 de octubre, reglamentando el funcionamiento del Tribunal del Protomedicato, el Dr. Passaman y Camino José Francisco Esteban, natural del País Vasco – España, considerado como uno de los mas eminentes médicos en los primeros años de la república de Bolivia, fue nombrado Protomédico General, la mencionada ley estableció el funcionamiento en La Paz de un “tribunal provisional del Protomedicato”(11)
El 22 de julio de 1843, el Protomedicato cambio de sede, estableciéndose en Sucre, fueron designados el Dr. Matías Agois como Protomédico y los Drs. Manuel Ascencio Cuellar y N. Corominola como vocales. Posteriormente fueron designados Presidente del Protomedicato el Dr. Manuel María Núñez y vocales los doctores Manuel Mariano Montalvo y N. Matienzo, ellos fueron los últimos miembros del Tribunal (11)

Hospital Real de Santa  Bárbara
EL HOSPITAL “SANTA BÁRBARA” cumplió el 1 de enero de 2016, 456 años de su fundación. Su historia es tan rica que es considerado patrimonio de la salud pública americana, ya que de todos los nosocomios construidos en ese siglo sólo queda el de Sucre.



El filántropo Bartolomé Hernández, en 1554, se estableció en la Villa de La Plata próspero mercader y afortunado minero. En su domicilio organizó un albergue donde proporcionó a los enfermos hospedaje, curación y alimentación. Así este filántropo industrial fue el precursor del hospital.
Con el propósito de preservar la salud y proteger el capital humano, en las villas y ciudades recién fundadas, el Rey Carlos V, dictó una Orden Real que instruía: “Encargamos a nuestros virreyes, audiencias y gobernadores, que con especial cuidado, provean que todos los españoles, indios de sus provincias y jurisdicciones, se funden hospitales donde sean cuidados los pobres enfermos, y se ejercite la caridad humana…”. (12)
Valentín Abecia indica que el “Real Hospital de Santa Bárbara”, se estableció en razón de la importancia que adquirió la Villa de La Plata por ser residencia de los hijos de los conquistadores, de ricos mineros y de gente más notable que venía de la Península (13)
El 21 de enero de 1899 Las Siervas de María tomaron posesión del Hospital y también del Manicomio “Pacheco”. Al cumplir 50 años de benéfica labor en Bolivia, en 1949, el Supremo Gobierno de la Nación, en reconocimiento a sus méritos les concedió la máxima condecoración boliviana, “La Medalla del Cóndor de los Andes”.(12)
Han transcurrido 456 años desde la fundación del Hospital “Santa Bárbara”, innumerables generaciones de médicos y estudiantes han trajinado por sus salas y patios coloniales, cual si fuera un libro abierto, han aprendido a curar las enfermedades, se han formado médicos, bajo la tutoría de la Facultad de Medicina dependiente de Tricentenaria Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca (11)

Bibliografía
1.-  Abecia Valentín “Historia del Chquisaca”  pag 85; Editorial Charcas, Sucre 1939
2.- Balcazar Juan Manuel “Historia de la Medicina en Bolivia”, Edición “Juventud” La Paz 1956).
3- Cobo Bernabé, “Historia del Nuevo Mundo”
4.- Antonio Escorza http://www.lagranepoca.com).
5.- Alvarado Ramiro “Trepanaciones y deformaciones craneales en Tiwuanaco” http://www.revistamedica.8m.com/histomed120B.htm
6.- Gracilazo  de la Vega, Inca “Comentarios  Reales de los Incas” Buenos Aires 1943
7- Guaman Poma de Ayala “Nueva crónica y Buen Gobierno” México 1930
8- Rodríguez Rivas Julio. “Médicos y Brujos en el Alto Perú” Edit Los Amigos del Libro Cochabamba 1989)
9- Girault Louis, Kallawaya” París 1984 (reimpresión)
10.-Marquiegui Jose María “Resumen historia del Ckollansuyo, Charcas, hoy Bolivia”. Edit Salesiana Sucre 1938
11.- Sánchez Jaime “Contribución a la Historia a la Medicina Chuquisaqueña” Arch. Bol de Med. 24; 1985
12.-Dubravcic L.S. La Medicina en la Real Audiencia de Charcas www.portalchuquisaca.8m.com
13.- Calvo Vera A. “Historia del Real Hospital Santa Bárbara” Revista del Instituo Médico Sucre Nº 103; año 1993; paginas 75-76
14.- Saint Loup B. Enrique; Historia de la Medicina pag 259; Editorial  “Urquizu” LaPaz 1991
 **********************



miércoles, 26 de octubre de 2016

SEMBLANZA DEL Dr. ANTONIO DUBRAVCIC LUKCIC

AL MAESTRO CON CARIÑO

 Dr. Abundio Baptista Mora 
Médico Especialista en Leprologia e Infectología

En ésta oportunidad quería yo hablar solamente del médico, del maestro, pero es inadmisible hablar del médico solamente, porque perderíamos la esencia de su extraordinaria personalidad, y por tanto pido el consentimiento para ampliar en algo el alcance de mi razonamiento. Como por estas opiniones, que algunos verán un tanto exageradas no acaba de saberse a quien me refiero,  voy a decirlo y con más justeza y puntualidad, empezando por ponerse en claro algunos antecedentes de su clase: me refiero al Doctor Antonio Dubravcic Lukcic; el médico, el maestro, el profesional, el amigo, el filántropo; dueño de un temperamento equilibrado, circunspecto en sus ideas, razonable en sus sentimientos, prudente en sus acciones, toda su personalidad se irradia céfiro en una templada y viril generosidad.  
Su vida y su formación
Dr. Antonio Dubravcic Lukcic, nació en la ciudad de Oruro, un 14 de julio de 1938. Ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad de Charcas, de donde, un 25 de julio de 1963, obtiene el título Académico de Doctor en Medicina y Cirugía. En fiel cumplimiento del servicio rural, presta sus servicios en el Centro Minero de Catavi.  Realiza su formación en la especialidad de Urología – Nefrología en el Hospital Militar Central de Bogotá, Colombia. Complementa su formación en el Hospital Universitario de Haifa, Estado de Israel; Escuela de Medicina de la Universidad de Miami; Servicio de Urología del Hospital “El Salvador” Santiago de Chile.
Cargos que desempeño: 
Catedrático de Nefrología en la Facultad de Medicina. Director del Departamento de Medicina, Director de Carrera de  Medicina, Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca; Médico Fundador del Servicio de Nefrología del Hospital Santa Bárbara; Fundador del Servicio de Nefrología y hemodiálisis en el hospital “Jaime Mendoza” C.N.S.; Médico Urólogo _ nefrólogo; Jefe del Servicio de Cirugía, Director de Enseñanza; Jefe Médico Regional de la Caja Nacional de Salud. Director del Hospital "Jaime Mendoza"  Caja Nacional de Salud.
Sociedades científicas a las que pertenece:
Miembro correspondiente de la Sociedad Colombiana de Urología. Sociedad Boliviana de Urología. Socio correspondiente de la Sociedad Israelí de Nefrología. Socio Fundador de la Sociedad Boliviana de Nefrología. Confederación Americana de Urología; Sociedad Latinoamericana de Nefrología; Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”; Director de la Revista de la Facultad de Medicina: “Archivos Bolivianos de Medicina”. Presidente del Comité Organizador “III Jornadas Nacionales de Medicina Interna; III Jornadas de Nefrología y V Jornadas de Cardiología.
En el Instituto Médico Sucre, ex Editor de la Revista y página web  durante 12 años
Vicepresidente de la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”; editor del Boletín de esa institución.
Académico de la Academia Boliviana de Historia de la Medicina
Condecoraciones y distinciones:
·       Distinción al mérito “Bodas de Plata Profesionales”  Sociedad Boliviana de Cirugía – Filial Sucre;
·       Medalla de Oro, Premio al  Mérito Profesional, Colegio Médico de Bolivia 1995;
·       Medalla de Oro y Diploma al Mérito Profesional “Sociedad Boliviana de Urología”1997
·       Plaqueta de Reconocimiento por el ejercicio profesional  “Sindicato Médico y Ramas Anexas” Caja Nacional de Salud de la Regional Sucre
Inefable profesor

Su voz cálida y fina, con destellos de una policromía académica matizada con los más exquisitos florilegios,  no se la lleva el viento: queda perdurando como paradigma de generaciones posteriores; y su cátedra es su obra, obra de arte, de pensamiento, de filigrana que adorna y modela al hombre, al estudiante, al profesional, que en sus ansias de aprender encuentra al ideal orfebre, el maestro; el que transforma las verdosas aguas para convertirlo, de inútil y estéril que es, en abundosa tierra fértil, copiosa de ideas; floresta abundante de pensamientos, numen del saber. ¡Cómo olvidar tus gestas insigne maestro!
                    amigo Maestro, son tus sinceros apotegmas y enseñanzas, de egregia prosapia, que se reflejan en tu rostro escrita con brío a modo de blasón…

Versatilidad viva, verbigracia: literato, académico e historiador
“Todo cuanto se haya dicho o se haya hecho, si no está escrito: ni se ha dicho ni se ha hecho”, reza un adagio nacido de la experiencia, que demuestra la importancia de contar con una cronología documentada de los acontecimientos médicos suscitados en cada escenario y en su tiempo. Sin este rigor pragmático, no se hubiera llegado a conocer ni difundido el “Canon de Avicena”, que fue la regla médica durante cinco o seis siglos., ni a Lucas de Antioquía, médico de la escuela Helénica,  asistente de cabecera del apóstol Pablo, que tiene en su haber el libro de los Hechos y el  Evangelio que lleva su nombre. Lo antedicho es una mínima muestra.
No pretendo referirme a literatos que sean un modelo de casticismo, ni a sufridos poetas, menos a excelsos historiadores;  pero,  Antonio Dubravcic exterioriza su diáfana intensión,  sus ansias de servicio pletóricas de voluntad, floresta del saber, que con su hermosura  testifican la suficiencia en profundidad de  pensamiento, en brillantez de expresión y sutil imaginación. ¡Admirable maestro!

…Las artes existen porque los hombres están ávidos de percibir la belleza; las ciencias y el conocimiento, porque los hombres están sedientos de verdad; así podrán aprender cuál es la evolución de la humanidad y se verá que el progreso de la ciencia y el conocimiento son el alma de la evolución en todas sus manifestaciones…

Tal vez este deleite que siente Antonio Dubravcic, ésta placentera contribución retórica en la bella obra propia, sea el manantial más fecundo del cual se nutre el valor artístico literario; que impulsa el pilar fundamental que sustenta las raíces más íntimas del conocimiento ─ la investigación ─  alimento científico  que vuela céfiro en busca de la presta e inteligente receptividad,  sin la cual las sociedades están condenadas a vivir aplicando cataplasmas y lenitivos a su horizontal mediocridad,  y se acuestan entonando sus tristes melopeyas y ufanos soliloquios.
¡Si eres de bienes atesorar,  e impávido soslayas el conocimiento…!
¿De qué te vale tu tesoro, entonces, médico pusilánime?
¡Debajo tus “hábitos” te mofas  donosamente de todos y de ti mismo!

Este amor a la belleza del arte, la historia y la literatura es completamente desinteresado y de manera admirable, de éste desinterés deriva sus más puros e intensos placeres, que son como su recompensa a sus fatigas, incomprensiones y aciagos momentos.  
Para quienes fuimos discípulos de Antonio Dubravcic, significa la sutil rúbrica puesta en el perpetuo acontecer de los sentimientos, eso significa Antonio Dubravcic, para quienes fuimos sus discípulos en la cátedra, ahora, amigos y colegas; serás por siempre, paradigma en nuestros andares.  ¡Admirable Maestro!

Sinceramente,

****************************

lunes, 24 de octubre de 2016

HISTORIA DE LA MEDICINA ORIGEN Y SIGNIFICADO DEL DIA DEL MEDICO BOLIVIANO

Dr. Antonio Dubravcic Luksic

Sucre  Bolivia





Fiesta de la Salud
(Gil Imana Garrón)

La celebración del  “Día Panamericano del Médico”,  fue acordada en el Congreso Médico Panamericano, reunido en la ciudad de  Dallas (Texas) en 1953, como un  homenaje al nacimiento del doctor Juan Carlos Finlay, médico investigador, nacido en Puerto Príncipe (Cuba) un 3 de diciembre de 1833.
Finlay fue quien confirmó la teoría de “La propagación de la fiebre amarilla a través del mosquito” el Aedes Aegypti, al descubrir al Stegomia fasciata como trasmisor de la fiebre amarilla”,   en una presentación que realizó  en la Academia de Ciencias de la Habana el 14 de agosto de 1881.(1)
En Bolivia, hasta el año de 1967 el “Día del Médico” se conmemoró el 3 de diciembre, pero fue en el II Congreso Médico Boliviano de la Confederación Medica Sindical de Bolivia (COMSIB), realizado en la ciudad de Cochabamba en fecha 14 de septiembre de 1966, cuando  el Dr. José María Alvarado presentó un proyecto proponiendo el día 21 de septiembre  como “Día del Médico Boliviano”  En su disertación expuso los motivos, explicando las ceremonias y  los ritos que se celebraban en el  Tahuantinsuyo durante el equinoccio de primavera (2.)
Siendo Bolivia tan rica en cultura y tradiciones, no podía desligarse la celebración del “Día del Médico”, de un origen ancestral como es la Citúa del Tahuantinsuyo (1428-1533). Correspondiendo al Coyarraimi (equinoccio de primavera), una de las cuatro fiestas solemnes que los reyes incas celebraban en su corte, en esa oportunidad las poblaciones procedían a la purificación, alejando de ellas a las enfermedades, brindando salud y bienestar a los habitantes del incario (3).
A decir de Garcilazo de la Vega (4) “la celebración de esa festividad era de gran regocijo, porque permitía desterrar de las comarcas del Imperio las enfermedades y cualquiera otras penas y trabajos que los hombres podían padecer, era como la explicación, que se purifican y limpiaban de sus males. Preparábanse   para esa fiesta con ayuno y abstinencia de sus mujeres, el ayuno lo hacían el primer día de la luna del mes de septiembre después del equinoccio. Preparados todos los habitantes: hombres, mujeres y hasta los niños con un día de ayuno riguroso, a la noche siguiente amasaban el pan que llamaban “cancu” hecho con harina de maíz mezclada con sangre humana obtenida de sangrías practicadas entre los ojos o en la punta de la nariz de niños pequeños . La noche del amasijo, poco antes del amanecer todos los que habían ayunado se lavaban los cuerpos y tomaban un poco de la masa mezclada con sangre y la pasaban por la cabeza, rostro, pecho y espalda, brazos y piernas, se limpiaban con ella para sacar del cuerpo todas las enfermedades. Luego en saliendo el Sol, habiéndole adorado y suplicado mandase desterrar todos los males interiores y exteriores que tenían, se desayunaban  con otro pan amasado sin sangre. Hecha la adoración y el desayuno que se hacia a la hora señalada, el jefe de cada casa frotaba la  puerta de su vivienda con un pedazo del mismo pan especial, para demostrar que, en su hogar, se había desalojado a todas las enfermedades; salía de la fortaleza (probablemente Sacsahuamán) un mensajero del Sol ricamente vestido, ceñida su manta al cuerpo con una lanza en la mano, descendía corriendo a la plaza principal donde le esperaban cuatro nobles, uno para cada suyo del imperio. Seguidamente cada noble partía a la carrera en dirección al punto cardinal cuyo suyo  correspondía para atraer las enfermedades y los males que encontraban en su camino, siendo reemplazado por otro noble que cumplía similar cometido hasta llegar a los confines del territorio, donde la lanza portadora de tantos males era hincada en la tierra, mostrando así que se sepultaban los mismos. Mientras tanto los habitantes de los sitios por donde pasaban los cuatro emisarios, limpiaban y barrían las habitaciones y las calles, significando la expulsión de los males y calamidades” (2.3)

Trascendentales revelaciones, referidas a la vida de relación con los habitantes de esta región, Guaman Poma de Ayala (5) en el libro “Nueva crónica y buen gobierno”, relata las fiestas del año que se realizaban en el Tahuantinsuyo. “Coya Raymi que correspondía al equinoccio de primavera “Dicese de ese mes: Coya Raymi, por la gran fiesta de la luna…en este mes mandaron los incas echar las enfermedades de los pueblos y pestilencias de todo el reino. Los hombres armados como si fueran a la guerra a pelear, tiran con hondas de fuego, diciendo en voz alta: ¡salí enfermedades y pestilencias de entre la gente de este pueblo!  ¡déjanos!. Y en esto rocían todas las casas y calles; riegan con agua y limpian. Esto se hacia en todo el reino y otras muchas ceremonias para curar al taqui oncoc (el que enferma con el baile) y sara oncuy (la enfermedad del maíz)…

Ambos relatos constituyen una alusión a un saneamiento ambiental que cumplía con un ceremonial específico, precedido de rigurosos ayunos.

La exposición realizada en forma amplia y magistral por Alvarado (6) en el mencionado Congreso Boliviano, sirvió de fundamento  para que el Vicepresidente de la Republica de Bolivia Dr. Luís Adolfo Siles Salinas  en uno de sus interinatos como Presidente Constitucional de la Nación, promulgo en fecha 29 de diciembre de 1967 el Decreto (que figura en la Gaceta Oficial de Bolivia bajo el número 7.234), declarando el 21 de septiembre de cada año “Día del Médico y Día Boliviano de la Salud”.
El Reglamento de la Fiesta nacional del Médico dispone asimismo la convocatoria, con la antelación debida de un año antes de tal celebración, a concursos y certámenes para premiar cinco distinciones.
1º Al médico que durante la gestión anual respectiva, cumpla sus bodas de Oro en ejercicio activo de la profesión
2º Al médico que haya contribuido a la labor organizativa y gremial del oficio
3º Al facultativo que haya contribuido más, en la gestión anual respectiva a la investigación médica científica
4º Al médico que haya rubricado la mejor ejecutora docente, en la cátedra universitaria, con la formación y promoción de sus discípulos.
5º Al médico que haya desplegado  mayor labor de cultura universal (literatura, música, elaboración pictórica etc.) no específicamente hipocrática

Posteriormente, el destacado artista chuquisaqueño Gil Imana Garrón pintó una obra alegórica  de la Citua denominada “Fiesta de la salud”, que se encuentra en el hall de la sede del Colegio Médico en la ciudad de La Paz

Bibliografía
1.- http://www.elmedicoauditor.com.ar/efemerides.html
2.- Calvo-Vera A. “Origen y significado del Día del Médico Boliviano” Arch.Bol de Med: 31; 134 Sucre 1987
3.- Luna Orozco J. Publicación de Laboratorios Bago
4.- De La Vega Gracilazo “Comentarios Reales de los Incas” (1609) ed. Obras Completas Madrid 1960
5.- Guaman Poma de Ayala “Nueva Crónica y Buen Gobierno” Mexico 1980
6.- Alvarado José María “Sobre la Citua del Tahuantinsuyo y la Fiesta Nacional del Medico en Bolivia” Archivos Bolivianos de Historia de la Medicina Vol 1: 3; 1995


******************